Los intereses de demora de los microcréditos ¿Son legales?

Con motivo de la crisis económica que aún atraviesan muchas familias de nuestro país ha aumentado la solicitud de microcréditos. Surge un problema cuando el consumidor que se ve en apuros económicos no puede hacer frente a la devolución del mismo. En este supuesto aparecen los intereses de demora, que en muchas ocasiones disparan de una forma potencial la cuantía a devolver.

El 22 de abril de 2015 el Tribunal Supremo, mediante su sentencia 265/2015, estableció los criterios para determinar si este tipo de cláusulas son abusivas o no.

1. Se trata de cláusulas no negociadas.

Para que una cláusula de un contrato concertado con un consumidor pueda considerarse “no negociada” y por tanto le sea aplicable la Directiva 1993/13/CEE y la normativa nacional que la desarrolla (en particular, el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios), basta con que esté predispuesta e impuesta, en el sentido de que su incorporación al contrato sea atribuible al profesional o empresario. Tales requisitos se recogen en el art. 3.2 de la Directiva 1993/13/CEE cuando establece que «se considerará que una cláusula no se ha negociado individualmente cuando haya sido redactada previamente y el consumidor no haya podido influir sobre su contenido, en particular en el caso de los contratos de adhesión».

En definitiva, el sector bancario se caracteriza porque la contratación con consumidores se realiza mediante cláusulas predispuestas e impuestas por la entidad bancaria, y por tanto, no negociadas individualmente con el consumidor, lo que determina la procedencia del control de abusividad previsto en la Directiva 1993/13/CEE y en el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

2. Estás cláusulas son abusivas.

Es abusiva la cláusula que pese a las exigencias de la buena fe, causa en detrimento del consumidor un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes que se derivan del contrato. En la sentencia que acabamos de citar se establece que las cláusulas que elevan el interés remuneratorio (el tipo de interés pactado) de forma desproporcionada por el retraso en el pago, son nulas.

3. Intereses de demora dentro del marco de la legalidad.

¿Qué tipo de interés de demora sí podría estar dentro del los parámetros legales para que no se considere abusivo? El Tribunal Supremo afirma que el incremento de dos puntos porcentuales previsto en el art. 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil para la fijación del interés de mora procesal es el criterio legal más idóneo para fijar cuál es el interés de demora en los préstamos personales concertados con consumidores, que no suponga la imposición de una indemnización alta al consumidor que no cumpla con sus obligaciones. En consecuencia, la Sala considera abusivo un interés de demora que suponga un incremento de más de dos puntos porcentuales respecto del interés remuneratorio pactado en un préstamo personal.

4. Si impugno los intereses de demora ¿Qué consigo?

La cláusula del interés remuneratorio no resulta afectada por la abusividad del interés de demora pero el incremento del tipo de interés en que consiste el interés de demora ha de ser suprimido, de un modo completo, y no simplemente reducido a magnitudes que excluyan su abusividad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s